El reto era traducir la cocina de Hugo Muñoz —puro producto, técnica y cero postureo— a una identidad que se sintiera igual de honesta. Ugo Chan necesitaba una marca que fuera elegante (premium) pero que no diera miedo entrar (cercana), mezclando ese punto minimalista japonés con el carácter de Madrid.
Para conseguirlo, creé un sistema visual limpio que funciona en todas partes. Diseñé un logotipo sencillo, elegí una gama de colores que no distrajera de lo importante (la comida) y desarrollé una web donde reservar fuera lo más fácil del mundo. Al final, todo —desde la carta del restaurante hasta el feed de Instagram— habla el mismo idioma: el de un restaurante que se toma muy en serio lo que hace, pero sin complicaciones.
Categoría:
Branding - Web Design
Cliente:
Ugo Chan Restaurante
Duración:
4 - 8 Weeks
Localización:
Madrid









